Un gato

Un gato pasó casualmente junto a una asamblea de perros cuyo líder decía:
-¡Hermanos, recemos juntos y pidamos con fervor que el Gran Dios Perro nos envíe del cielo buenos y abundantes huesos!
El gato se alejó de allí, diciendo para si:
-¡Estúpidos idólatras, ignorantes infieles! ¿Cómo es posible que le recen a ese dios de paganos y no al verdadero Gran Dios Gato, y !!cómo es posible que pidan huesos en vez de ratones!!?