Tesoro

A un discípulo que venía de un lejano país le preguntó el Maestro:
-¿Qué andas buscando?
-La iluminación – contestó el discípulo
-Tú ya tienes tu propio tesoro – dijo el maestro – ¿por qué buscas en otra parte?
-¿Dónde está mi tesoro?
-En esa misma búsqueda que ha florecido en ti.
En aquel momento, el discípulo quedó iluminado. Años más tarde diría a sus amigos:
-Abrid vuestro tesoro y disfrutad de sus riquezas.