Suerte

Cuando Nasrudín quiso casarse, pensó en una joven que conocía. Ella, sin embargo, prefirió a otro hombre con el que se casó.
Algunos años más tarde aquel hombre murió de enfermedad. Nasrudín fue a ver a la viuda para darle el pésame y le dijo:
-Suerte que te has casado con él. De no ser así, es a mí a quien enterrarían hoy.