Servir a otro

Había dos hermanos, uno de los cuales estaba al servicio del sultán y otro se ganaba el pan con el sudor de su frente. El rico le dijo a su hermano:
-¿Por qué no entras a formar parte del servicio del sultán y así te librarás de los rigores del trabajo?
Él respondió:
-¿Por qué no trabajas tú y te libras de la desgracia de tener que servir a otro?