Sentimientos superiores

Cuando el príncipe Mou We, estaba retirado viviendo como ermitaño en Chungan, le dijo a su maestro:
-Mi cuerpo está aquí entre bosques y arroyos, pero mi corazón está en el palacio de Wei. ¿Qué puedo hacer?
-Cuida más por lo que tienes en ti y menos por lo de los demás.
-Yo debería poder – dijo el príncipe – pero no puedo seguir a mis sentimientos superiores.
-Si no puedes seguir a tus sentimientos superiores, entonces abandónate a lo que sientes. No hay cosa peor para el alma que luchar en contra de sus sentimientos y de controlar a los que no se pueden controlar. Se llama doble injuria y los que la sufren nunca viven su ciclo completo.