Real o imaginario

Un borracho caminaba distraído por el campo. De pronto vio que se le venían encima dos toros bravos, uno era de verdad y el otro imaginario. El hombre corrió todo lo que podía hasta que llegó a un lugar donde había dos enormes árboles. Un árbol también era imaginario, pero el otro por suerte, era verdadero. Borracho como estaba, el hombre intentó subirse al árbol imaginario y el toro real lo alcanzó…