Polillas

Había una vez un sufi que se estableció en un cruce de caminos. Por la noche instaló una lámpara muy brillante. No muy lejos encendió una vela. Se sentó junto a la vela y leyó sus libros. Las gentes de un pueblo cercano decían:
-Debe haber alguna sabiduría secreta en esto.
Por último un grupo de estos ciudadanos curiosos, enviaron a unos representantes para preguntar al sufi por qué tenía dos tipos de iluminación.
-Mirad – dijo – a la lámpara. Está rodeada cada noche de miles de polillas. Al proporcionar esa luz a las polillas ellas me dejan en paz, para leer con mi vela. Complazco a las polillas y ellas se alejan de mí.
Si todo el mundo supiera dónde se encuentra el conocimiento real, la vida sería un caos. Así las cosas, la gente incluso enloquece cuando imagina, al igual que las polillas, que existe algo que deberían rodear, especialmente si esa cosa les es atractiva.