Alcohol

La esposa de Nasrudin decidió llevarlo a visitar a un hombre docto para ver si éste era capaz de convencerlo para que dejara la bebida. Una vez ante su presencia, el hombre sabio puso sobre la mesa dos vasos, diciendo a Nasrudin:-Observa atentamente, uno de los vasos tiene agua y el otro alcohol. Verás lo que ocurre.En ese momento sacó un gusano y lo metió en el vaso con agua y el animalito nadó de un lado para otro. Después sacó el gusano del agua y lo introdujo en el alcohol, donde al cabo de un rato estaba casi desintegrado.-¿Qué le parece? - preguntó el sabio a Nasrudin -  ¿Ha visto los efectos que produce el alcohol?-Desde luego, señor - contestó Nasrudin - y le estoy agradecido, ahora sé que nunca me harán ningún mal los gusanos.

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El asceta y el ratón

Un asceta meditaba profundamente en su cueva cuando se sintió molestado por un ratoncillo que se puso a roer sus ropas.-Márchate estúpido - dijo el ermitaño - ¿no ves que has interrumpido mi meditación?-Es que tengo hambre - contestó el ratón.-Llevaba más de treinta días de meditación buscando la unidad con Dios y me has hecho fracasar - se lamentó el ermitaño.-¿Cómo buscas la unidad con Dios si no puedes siquiera sentirte unido a mí que sólo soy un simple ratón? - respondió el roedor.

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Milagros

Un hombre se presentó a un maestro y le dijo:-Mi anterior maestro a muerto. Él era un hombre santo capaz de hacer mucho milagros. ¿Qué milagros eres tú capaz de realizar?-Yo cuando como, como y cuando duermo, duermo - contestó el maestro.-Pero eso no es ningún milagro, yo también como y duermo.-No. Cuando tu comes, piensas en mil cosas; cuando duermes, fantaseas y sueñas. Yo sólo como y duermo. Ese es mi milagro.

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Cambiar de nido

Una paloma cambiaba continuamente de nido. El hedor penetrante que los nidos despedían al cabo de un tiempo le resultaba insoportable. Se quejaba de esto a una paloma sabia, vieja y de mucha experiencia.  La paloma vieja movió la cabeza varias veces y dijo:-Con el continuo cambio de nidos, no resuelves el problema. El hedor que te molesta no viene de los nidos, sino de ti misma.

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Lisiados

Una vez en una plaza pública algunas personas estaban gritando "¡Abajo con el Trono!". Se enfrentaban con un grupo de Guardias Reales, que estaban intentando apalearlos y tomarlos prisioneros.El sufi Zafrandoz, acompañado por algunos estudiantes, estaba contemplando la escena.-¿A qué grupo deberíamos ayudar?- preguntó un estudiante.-Al de los lisiados - dijo Zafrandoz.-¿Quienes son los lisiados?-Ambos, un grupo es incapaz de cesar en su oposición a la autoridad. El otro en incapaz de cesar en su oposición al grupo contrario. Las gentes disminuidas de tal modo están bajo el yugo de una incapacidad que les estorba. Están lisiados en pensamiento del mismo modo que un hombre cojo está lisiado corporalmente. Por lo tanto, ¿por qué sentimos lástima y tratamos de ayudar únicamente a los incapacitados físicamente, que son minoría?

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El más fuerte

Nasrudin va sentado en la parte trasera de una piragua que cruzaba, mal que bien, un brazo de mar. Los dos hombres que se encuentran delante reman con fuerza. Nasrudin no hace nada.De repente estalla una violenta tempestad. Las olas sacuden peligrosamente la piragua. Los dos remeros luchan con todas sus fuerzas contra el mar, que a cada instante amenaza con hundir el frágil esquife. Se dan vuelta para echar un vistazo a Nasrudin y ven que éste, en actitud muy extraña, coge agua del mar y la vierte en la piragua. Sorprendidos gritan:-Pero, ¿qué haces? ¿estás loco? ¡es justo lo contrario de lo que hay que hacer! ¿por qué echas agua en la piragua?-¡Mi madre - contesta Nasrudin - siempre me ha dicho que hay que estar del lado del más fuerte!

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Fruta podrida

Se les comunicó a los Más Grandes Sabios del País de los Tontos que los árboles estaban en plena producción, de modo que salieron para recoger la fruta. Los árboles estaban ciertamente cargados de fruto y sus ramas se doblaban casi hasta el suelo.Cuando los Más Grandes Sabios del País llegaron hasta los árboles, comenzaron a discutir qué especie de fruta recogerían primero. Ya que no podían llegar a ningún acuerdo acerca de esto, intentaron otro tema. Descubrieron entonces que no había acuerdo acerca de si arrancaban la fruta con su mano derecha o izquierda. Tras esto hubo otro problema de igual dificultad, y otro, hasta que se dieron cuenta de que debían retirarse a un lugar más apropiado para aclarar las cosas.Finalmente, tras la plena participación de las instituciones eruditas, todo se resolvió. Los Más Grandes Sabios se encontraron de nuevo bajo los árboles, pero entonces ya era invierno y la fruta había caído y yacía en el suelo pudriéndose.-Qué lástima que estos árboles sean tan traicioneros - exclamaron los Más Grandes Sabios - esas ramas no tenían derecho a ascender de nuevo…

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Um derviche

Um derviche foi a uma quitanda e pediu alguma coisa. O quitandeiro disse:-Nada tenho agora.O derviche foi embora.Perguntei ao quitandeiro:-Por que não lhe deste alguma coisa?Ele respondeu:-Não estava destinado por Alláh que recebesse alguma coisa.Eu disse:-Alláh o destinou, mas você não permitiu que acontecesse. Se tivesses posto tua mão na caixa e a caixa te houvesse agarrado ou a tivesse machucado, de maneira que não pudesses colher o que procuravas, então dirias que Alláh não o queria. Shams de Tabriz

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Me duele todo

Un hombre fue a ver al médico:-Doctor, me duele todo. Cuando me toco la cabeza con el dedo me duele. Cuando me toco aquí, en el estómago, lo mismo. Cuando me toco la rodilla, me duele. Cuando me toco el pie, me duele. ¿Qué debo hace? ¿Cómo puedo aliviar el dolor?El médico lo examinó y le dijo:-Tu cuerpo está bien. Pero tienes el dedo roto.

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En la corte del Khan

En la corte del Khan de Paghman un noble le preguntó a un hombre humilde, a quién envidiaba porque el Khan lo había honrado:-¿Es acaso tradicional en vuestra familia el servir a soberanos ilustres, o eres tú el primero de tu línea en gozar de esta distinción?El hombre replicó:-Mis antepasados eran hombres de honor; ellos no tenían aspiraciones tan bajas como el desear la compañía de monarcas.El noble insistió:-Nuestros Khans son sufis y descendientes del Profeta. ¿Acaso vuestra gente no se siente honrada, como nosotros nos sentimos, por la mera oportunidad de servir a los elegidos?El hombre humilde dijo:-Nuestra familia no ha tenido hasta ahora tan altas aspiraciones. Yo soy el primero de mi línea que tiene la temeridad de aspirar a servir a tal gente.

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