Trepar por un rayo de luna

-Analiza siempre las pruebas con espíritu crítico - aconsejó un sabio de la Tierra de los Tontos a uno de sus estudiantes - voy a ponerte a prueba en lo referente a factibilidad. Si te dijese: ¡Trepa por ese rayo de luna!… ¿qué responderías?-Yo diría: podría resbalarme al subir…-¡Estás equivocado!, debiste haber contestado que deberías hacer muescas con un hacha para afirmar los pies en ellas.

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Noche agitada

Una noche muy estrellada y silenciosa, Nasrudin despertó muy agitado y mostrando una gran urgencia avisó a su esposa que dormía profundamente a su lado.-¡Pronto, despierta, levántate y corre a traerme las gafas!La mujer se despertó sobresaltada y preguntó al Mulá por qué tanta urgencia.-Estoy teniendo un sueño magnífico y me ha sido prometido más por alguien a quien he visto. Pero necesito tener mis anteojos porque no quiero perderme ningún detalle.

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Miedo

Nasrudin estaba caminando por un camino solitario una noche a la luz de la luna cuando escuchó un ronquido, en algún lugar, que parecía estar abajo suyo. De repente, le dio miedo y estaba a punto de salir corriendo cuando tropezó con un derviche acostado en una celda que se había excavado para él, en parte subterránea.-¿Quién eres? - preguntó el sabio.-Soy un derviche, y este es mi lugar de contemplación.-Vas a tener que dejarme compartirlo. Tu ronquido me asustó demasiado y no puedo seguir adelante esta noche.-Toma la otra punta de esta manta - dijo el derviche sin entusiasmo - y acuéstate aquí. Por favor, permanece en silencio, porque estoy manteniendo una vigilia. Es una parte de una complicada serie de ejercicios. Mañana tengo que cambiar la rutina y no puedo soportar la interrupción.Nasrudin se durmió por un tiempo. Luego se despertó, muy sediento.-Tengo sed - le dijo al derviche.-Entonces, vuelve por el camino, donde hay un arroyo.-No, todavía tengo miedo.-Entonces, tengo que ir yo en tu lugar - dijo el derviche - después de todo, proveer agua es una obligación…

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Maestro y guardián

El gran maestro y el guardián dividían la administración de un monasterio. Cierto día, el guardián murió y fue preciso sustituirlo. El gran maestro reunió entonces a todos los discípulos para escoger quien tendría la honra de trabajar directamente a su lado.-Voy a presentarles un problema - les dijo - y aquel que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del templo.Terminado su corto discurso, colocó un taburete en el centro de la sala. Encima, estaba un florero de finísima porcelana de gran valor, con una hermosa rosa roja en su interior.-Este es el problema - dijo el gran maestro.Los discípulos contemplaron perplejos y extasiados lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor, su belleza y olor.Pero… ¿qué representaba todo aquello? ¿qué hacer? ¿cuál sería el enigma? ¿Y su solución? Después de algunos minutos, uno de los discípulos se levantó, miro al maestro, miro luego a sus colegas y caminando hasta el florero, lo tiro al suelo destruyéndolo.-Usted es el nuevo guardián - dijo el gran maestro.Al volver el alumno a…

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Deseos

Un pescador encontró en su red una botella de cobre con el tapón de plomo. La botella contenía un genio todopoderoso. El genio, una vez liberado, le dijo al pescador:-Pide tres deseos y yo te los daré. ¿Cuál es tu primer deseo?-Me gustaría que me hicieras lo bastante inteligente como para hacer una elección perfecta de los otros dos deseos - dijo el pescador.-Hecho - dijo el genio - ahora, ¿cuáles son tus otros dos deseos?El pescador reflexionó un momento y dijo:-Gracias. No tengo más deseos.

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Dos ermitaños

Eran dos ermitaños que vivían cada uno de ellos, en un islote distinto. El ermitaño joven se había hecho muy célebre y gozaba de gran reputación, en tanto que el anciano era un desconocido.Un día, el anciano tomó una barca y se desplazó hasta el islote del afamado ermitaño. Le rindió honores y le pidió instrucción espiritual. El joven le entregó un mantra y le dio las instrucciones necesarias para la repetición del mismo. Agradecido el anciano volvió a tomar la barca para dirigirse a su islote, mientras su compañero de búsqueda se sentía muy orgulloso por haber sido reclamado espiritualmente.El anciano se sentía muy feliz con el mantra. Era una persona sencilla y de corazón puro. Toda su vida no había hecho otra cosa que ser un hombre de buenos sentimientos y ahora, ya en su ancianidad, quería hacer alguna práctica metódica.Estaba el joven ermitaño leyendo las escrituras, cuando, a las pocas horas de marcharse, el anciano regresó. Estaba compungido, y dijo:-Venerable asceta, resulta que he olvidado las palabras exactas del mantra. Siento ser un pobre ignorante. ¿Puedes indicármelo otra vez?.El…

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Saborear la parábola

El maestro contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero no todos los oyentes entendían el sentido de la misma. Un día uno de ellos lo enfrentó y le dijo:-Tu nos cuentas historias pero no explicas el significado.El maestro se disculpó por ello y luego continuó diciéndole:-Permíteme que en señal de reparación te convide con una rica manzana.-Gracias maestro, respondió halagado el discípulo.-Quisiera para agasajarte pelarte la manzana yo mismo, ¿me lo permites?-Sí, muchas gracias.-Ya que tengo en la mano el cuchillo, aprovecharé y te la cortaré en trozos, para que te sea más cómodo comerla.-Me encantaría, pero no quiero abusar de su hospitalidad.-No es un abuso, si yo te lo ofrezco. Solo quiero complacerte. Y…permíteme también que te la mastique antes de dártela.-¡No maestro!, ¡No me gustaría que hiciera eso! - se quejó sorprendido el discípulo. El maestro hizo una pausa y dijo:-Si yo te explicara el sentido de cada parábola…. sería como darte de comer una fruta masticada.Tú mismo tienes que encontrarle y saborear su exquisito sabor.

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Loa ojos más bellos

Cuentan que un hombre compró a una muchacha por cuatro mil denarios. Un día la miró y se puso a llorar. La muchacha le preguntó por qué lloraba.-Tienes tan bellos ojos que me olvido de adorar a Dios - dijoCuando quedó sola, la muchacha se arrancó los ojos. Al verla en ese estado el hombre se afligió y le dijo:-¿Por qué te has maltratado así? Has disminuido tu valor.Ella le respondió:-No quiero que haya nada en mí que te aparte de adorar a Dios.A la noche, el hombre oyó en sueños una voz que le decía:-La muchacha disminuyó para ti, pero lo aumentó para nosotros y te la hemos tomado.Al despertar, encontró cuatro mil denarios bajo la almohada. La muchacha estaba muerta.

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Ese diablo es, en realidad, un ángel

Cierto hombre devoto, convencido de que era un sincero Buscador de la Verdad, emprendió un largo curso de disciplina y estudio.Tuvo numerosas experiencias, bajo diversos maestros, tanto en su vida interna como en su vida externa, durante un considerable período. Un día estaba meditando cuando, de repente, vio al Diablo sentado a su lado:-¡Lárgate demonio! - exclamó - no tienes poder para dañarme, ya que sigo el sendero de los elegidos.La aparición se desvaneció, pero un hombre realmente sabio que pasaba a su lado le dijo tristemente:-Ay, amigo mío, has injertado el esfuerzo sobre bases tan inseguras, como el temor, la codicia y la autoestima, que has llegado a la última experiencia posible.-¿Y cómo es eso? - preguntó el buscador.-Ese diablo es, en realidad, un ángel. Diablo es únicamente como tú le viste. En adelante será mejor que recuerdes a menudo este proverbio:  Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.

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La gente de Turquestán

La gente de Turquestán es famosa por su generosidad, el respeto que se tienen a sí mismos y su afición a los caballos.Cierto turquestano, llamado Anwar Beg, poseía un hermoso caballo, ágil y de garantizado pedigrí. Todos lo codiciaban, pero él se negaba a venderlo, por alto que fuera el precio que le ofrecieran.Reiteradamente, un amigo suyo, tratante de caballos, llamado Yakub, le visitaba con la esperanza de conseguir que se lo vendiera. Pero él declinaba siempre aceptar sus ofertas.Un día, habiendo oído decir que Anwar atravesaba una época difícil y que disponía de muy escasos medios, Yakub se dijo:-Esta es mi oportunidad. Iré a verle una vez más y  en esta ocasión, estoy seguro de que se desprenderá del caballo, porque es tan valioso que, con su venta, recuperará su buena posición económica.Y no perdió tiempo. Entró en su casa.Como era de costumbre en el país, Anwar dió la bienvenida a Yakub y, antes de ocuparse de los negocios, tuvo que dar a su visitante muestras de hospitalidad como dueño de la casa. Le sirvió una suculenta comida, y la compartieron…

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