Molesto

Un erudito preguntó al gran sabio Afzal de Iskandariya:
-¿Qué puedes decirme de Alim Azimi, tu maestro, a quien atribuyes cualidades que te han molestado?
Afzal respondió:
-Su poesía me intoxicaba, su amor a la humanidad me embriagaba, y su abnegación en el servicio me llenaba de júbilo.
El erudito dijo:
-¡Tal hombre ciertamente sería capaz de moldear ángeles!
Afzal continuó:
-Esas son las cualidades que habrían hecho atractivo a Alim para ti. Por lo que respecta a las cualidades que le capacitaron para ayudar a los hombres a trascender lo ordinario, Hazrat Alim Azimi me irritaba, lo cual hizo que eximiese mi irritación para averiguar su origen. Alim Azimi me encolerizaba de modo que yo pudiese sentir y transformar mi cólera. Alim Azimi permitía que le atacasen, de modo que la gente pusiese ver la bestialidad de sus atacantes y no unirse a ellos. Él nos mostraba lo extraño, de modo que lo extraño se convirtió en común y nos pudimos dar cuenta de su realidad.