Maestro sufi

Un derviche errante se sentó junto a un hombre de aspecto desgreñado que encontró en el camino. Este comenzó a decir:
-No puedo orar, no puedo comprender a los clásicos sufis, no me gustan los ejercicios esotéricos…
-¿Por qué no dejas todo eso? – aconsejó el derviche.
-¿Cómo podría hacerlo? ¡Soy un famoso «maestro sufi» en estos temas!