Felicidad y alegría

Fátima, la hermana de Mathna, una mujer sufí de gran reputación, dijo:
-Siempre me extraño cuando escucho a los sufíes que declaran vivir en el amor a Dios y lloran amargamente. ¿No tienen vergüenza? Si, como pretenden, están unidos a su Amado, ¿cómo es que no son felices y a la vez están llenos de alegría?