Enseñanza

Un maestro japonés llamado Baso le preguntó a otro maestro llamado Hyakujo:
-¿Qué verdad enseñas tú?
Por toda respuesta el maestro Hyakujo alzó su matamoscas.
-¿Eso es todo? – le preguntó Baso – ¿No hay nada más?
El maestro Hyakujo bajó el matamoscas.