Conocimiento interior

El derviche Abduh le preguntó una vez a un teólogo tradicionalista de Adana:
-¿Cuál es tu opinión acerca del conocimiento interior?
-No tengo paciencia con él.
¿Y qué más?
-Me pone enfermo
¿Y qué más?
-¡La idea es repugnante!
-¡Qué interesante – dijo Abdul – que una mente lógica y entrenada como la tuya, cuando se le pregunta una opinión sobre un asunto pueda sólo describir, en lugar de eso, tres disposiciones de ánimo!