Camello sagrado

Los habitantes de un pueblo turco llamado Karatepo, célebres por su simpleza, nunca habían visto un camello. Uno de aquellos habitantes, que había plantado unas sandías hermosísimas, vio aparecer un día un animal extraordinario, muy alto, de color beige, que entró en su jardín y se comió las sandías.
-¿Qué animal es ése? –  preguntó el hombre – sólo veo una explicación posible: no es un animal, ¡es el mismísimo Dios!
Entonces se postró en medio de su asolado huerto y le dijo  al camello:
-Oh, Dios beige de cuello largo y flexible, tú me has dado estas sandías  y ahora me las has quitado. ¿Qué puedo hacer? ¡Bendito sea tu nombre!