Cadenas en los tobillos

Abubak Wasseti visitaba un asilo de locos. En él encontró a un joven cargado con pesadas cadenas en los tobillos. A pesar de esto cantaba, reía y apuntaba algunos pasos de danza.
-¿Cómo puedes estar feliz? – preguntó el sufí.
-¡Oh, maestro ignorante! – dijo el loco – las cadenas están en mis pies, no en mi corazón.