Astrólogo

Había una vez en la India un hombre cuyo hijo, pese a su juventud, estaba dotado de gran sabiduría y de un amplio saber.  Había adquirido un conocimiento profundo de la astrología, y gracias a esta ciencia había sabido que el rey de los genios tenía una hija de belleza incomparable. Y se enamoró de ella perdidamente.
Pues bien, había en otra ciudad, un sabio célebre, que vivía solo y se negaba a tener discípulos, pues deseaba guardarse su ciencia para él mismo. El joven, que había oido decir que el rey de los genios y su hija, el hada, lo frecuentaban, no cejó hasta que su padre lo llevó a casa del sabio, haciéndolo pasar por niño sordomudo que deseaba ponerse a su servicio. A causa de su enfermedad, el sabio no temería ninguna divulgación de sus secretos.
Tras haberlo sometido a varias pruebas, para asegurarse de que no podía realmente ni hablar ni oir, el sabio le dejó quedarse, y durante diez años el joven se instruyó sin que lo supiese su maestro y se hizo igual de sabio que él, si no más. Y, así, un día que el príncipe de la ciudad había caído enfermo, fueron a buscar al célebre sabio, que no logró curar su mal, mientras que el alumno, que lo había seguido a escondidas, sí lo logró. De la vergüenza, el sabio se murió. El príncipe, ya restablecido, cubrió de oro y honores al joven y le dió el título y bienes de su maestro.
Entre estos se encontraba un cofre que el joven había soñado siempre poder abrir. Lo hizo enseguida y en él encontró la descripción del rostro de su bienamada.
Cada vez más inflamado de amor, el joven se entregó a encantamientos hasta que, al cabo de cuarenta días, el hada se le apareció. Al examinarla de pies a cabeza, descubrió que había surgido de él mismo.  Asombrado, dijo:
-¿Cómo has podido penetrar así en mí?
Ella le respondió.
-Desde el primer día, siempre estuve contigo; soy tu alma; lo que buscas sin cesar no es distinto de ti mismo. ¿Por qué no quieres usar tu inteligencia?.
Si miras bien, verás que el universo entero no es distinto de ti mismo. Tú eres el alma gemela de todas las cosas, dentro y fuera de ti.