Apariencia

Un zorro se coló en el taller de un tintorero y cayó dentro de la tina que contenía una disolución de color rojo. Consiguó salir de la tina y huyó al bosque pero se llevó con él el rastro de su visita: su pelaje había adquirido una coloración de un rojo vivo.
Su nueva apariencia inquietó e intrigó a los demás zorros del bosque. Valiéndose de esta particularidad, se hizo fácilmente con el poder. Impresionados, los otros zorros aceptaron servirle y venerarle como a un rey. Los días transcurrieron tranquilos y prósperos en su nueva comunidad, pero con la llegada del invierno, se multiplicaron las lluvias y poco a poco se fue diluyendo el tinte. Los otros zorros terminaron por darse cuenta de que habían sido víctimas de un embaucamiento y lo expulsaron.